El Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2009 propone reformas para potenciar los beneficios de la migración


El informe, titulado “Superando barreras: movilidad y desarrollo humanos” plantea que estas reformas de las políticas migratorias deben de orientarse tanto a los países de origen como de destino, de manera que garanticen un mejor acceso y trato para los migrantes.


“La migración, tanto dentro de los países como al interior de las fronteras, genera considerables beneficios a nivel general, los que podrían profundizarse con mejores políticas en el lugar de origen y en lugar de destino”, sostiene Jeni Klugman, directora del informe.


Propuestas en materia de políticas


El Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2009 propone un conjunto básico de reformas de seis “pilares”, que incluye:


• Abrir los canales de entrada disponibles para más trabajadores, especialmente aquellos menos calificados.


• Garantizar derechos humanos básicos a los migrantes, en particular acceso a servicios de educación, salud, así como protección laboral.


• Reducir los costos de transacción de la migración.


• Encontrar soluciones conjuntas que beneficien tanto a las comunidades de destino como a los migrantes.


• Aliviar las restricciones a la migración interna.


• Agregar la migración como un componente más a las estrategias de desarrollo de los países de origen.


Ampliar las oportunidades


“Superando barreras” se concentra en los habitantes de los países en desarrollo y en cómo las diferencias de oportunidades afectan las decisiones de las personas cuando intentan mejorar sus vidas. Los pobres tienen menos oportunidades y recursos para trasladarse dentro de su país y al extranjero, a pesar de que son quienes más podrían ganar de un desplazamiento de ese tipo. Aumentar el acceso a oportunidades y velar por un trato justo a los migrantes son medidas esenciales si queremos que la migración despliegue todo su potencial como una instancia para el desarrollo humano que beneficie a todos los involucrados, desde las familias migrantes hasta las comunidades de origen y de destino.


Vivimos en un mundo extremadamente móvil, donde la migración no es sólo inevitable. Casi mil millones de personas (o una de cada siete) son migrantes. El informe demuestra que la migración puede mejorar el desarrollo humano de quienes se desplazan, de las comunidades de destino y de los que permanecen en su lugar de origen. Permitir la migración, tanto entre países como en su interior, tiene el potencial de aumentar la libertad de las personas y mejorar la vida de millones de habitantes en el mundo entero.


“La migración puede ser una fuerza positiva que contribuya considerablemente al desarrollo humano”, señala Helen Clark, administradora del PNUD. “Pero para aprovechar sus beneficios, tiene que haber un entorno normativo propicio, tal como se propone en este informe.”


Mitos en torno la migración


La publicación cuestiona algunos conceptos erróneos generalizados. La mayoría de los migrantes no atraviesa fronteras nacionales, sino más bien se desplaza dentro de su propio país: 740 millones de personas son migrantes internos y casi cuadruplican la cifra de los migrantes internacionales. Entre los migrantes internacionales, menos del 30% se traslada de un país en desarrollo a otro desarrollado.


Contrariamente a las opiniones imperantes, los migrantes suelen aumentar el producto económico y dan más de lo que reciben. Algunas investigaciones exhaustivas demuestran que la inmigración por lo general aumenta el empleo en las comunidades de destino, no desplaza a los trabajadores locales del mercado laboral y mejora las tasas de inversión en nuevas empresas e iniciativas. El impacto global de los migrantes en las finanzas públicas, tanto nacionales como locales, es bastante reducido, y por otra parte existen numerosas pruebas de los beneficios de la migración en otros ámbitos, como la diversidad social y la capacidad de innovación.


Los autores demuestran que los beneficios para quienes se desplazan pueden ser enormes. Las investigaciones demostraron que, en promedio, los migrantes de los países más pobres experimentaron aumentos de hasta 15 veces en materia de ingresos, la duplicación de sus tasas de matrícula y la reducción de la mortalidad infantil en hasta 16 veces luego de trasladarse a un país desarrollado.


Vínculos con el desarrollo


En el caso de los países desde donde provienen los migrantes, el Informe advierte que la migración en ningún caso reemplaza al desarrollo. No obstante, la movilidad generalmente aporta nuevas ideas, conocimientos y recursos, tanto para los migrantes como para los países de origen, que pueden complementar e incluso mejorar el desarrollo humano y económico. En muchos países, el dinero que envían los migrantes supera la ayuda oficial para el desarrollo.


Los migrantes normalmente comparten lo que ganan con sus familias y comunidades de origen. En muchos casos, se trata de dinero en efectivo, conocido como remesas, pero la familia puede beneficiarse de otras maneras también. Estas “remesas sociales”, como se han denominado estas otras formas, incluyen la reducción en las tasas de fecundidad, el aumento de las tasas de matrícula escolar y el empoderamiento de la mujer.


Tiempo de actuar


La recesión mundial rápidamente se ha transformado en una crisis del empleo y este tipo de crisis en general afecta más a los migrantes. La cantidad de recién llegados ha disminuido en varias regiones, mientras que algunos países de destino están tomando medidas para estimular u obligar a los migrantes a irse.


“La recesión debe tomarse como una oportunidad para instaurar un nuevo trato hacia los migrantes: uno que beneficie a los trabajadores en el lugar de origen y en el extranjero y que al mismo tiempo resguarde contra una reacción proteccionista”, sostiene Klugman. “Con la recuperación, volverán a aparecer muchas de las mismas tendencias básicas que han estado impulsado el desplazamiento durante los últimos 50 años e incentivarán a más gente a trasladarse”.


La gente se va a desplazar y por este motivo el estudio proporciona las herramientas para gestionar mejor la inevitable movilidad humana y expone principios y directrices para destinos tradicionales de inmigración, como Estados Unidos y Europa, y para nuevos polos de atracción, como Costa Rica, Marruecos y Tailandia. La aplicación del paquete de reformas esenciales planteado en Superando barreras depende de una evaluación realista de las condiciones económicas y sociales y del reconocimiento de la opinión pública y de otras restricciones políticas. No obstante, con decisión política todas son factibles de lograr, sostiene el Informe.


El Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2009, “Superando barreras: movilidad y desarrollo humanos”, es la publicación más reciente de la serie mundial de Informes sobre Desarrollo Humano que apuntan a articular el debate sobre algunos de los desafíos más urgentes que enfrenta la humanidad, desde cambio climático hasta los derechos humanos. Se trata de un informe independiente encargado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).


El nivel de desarrollo humano en República Dominicana


Las cifras para República Dominicana publicadas en el Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2009 (cuyos datos estadísticos corresponden al año 2007) indican que el Índice de Desarrollo Humano (IDH) es de 0.777, situando al país en la posición 90 de los 182 países del mundo que participan en el estudio. Esta cifra no es comparable los datos reportados por informes anteriores debido a las mejoras realizadas en las estimaciones de los componentes del Índice de Desarrollo Humano. Sin embargo, cabe señalar que República Dominicana todavía permanece por debajo del promedio de América latina y el Caribe.


Al prestar atención a algunos de los aspectos más importantes de la vida y las oportunidades de las personas, el IDH provee una visión mucho más completa del desarrollo de un país que otros indicadores, como por ejemplo el PIB per cápita. La figura anexa muestra que países con puntuaciones similares en el IDH pueden tener niveles de ingreso muy distintos y viceversa.


Con respecto a los indicadores de migración, República Dominicana tiene una tasa de emigración de un 9.1%. El principal destino de los migrantes dominicanos es América del Norte, donde reside un 77.9% de los mismos. En cuanto a las remesas, en 2007 fueron enviados a República Dominicana 3,414 millones de dólares. El promedio de ingresos por remesas fue de 350 dólares por persona, frente a un promedio para América Latina y el Caribe de 114 dólares por persona.


 


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